El Secretario de Salud Pública, recomienda:

En los últimos días, hemos tenido notificación de instituciones escolares y jardines infantiles,  de la presencia de “piojos” entre los niños y niñas que asisten; al respecto esta Secretaría de Salud Pública, hace el siguiente comentario y recomendación:

 

Estos insectos viven en la cabeza y se alimentan de sangre que obtienen del cuero cabelludo cuando pican. Ponen huevos, denominados “liendras” que se reconocen como pequeños puntos blancos adheridos al cabello. Usualmente se presentan detrás de las orejas y se pueden observar al separar el cabello, cerca al cuero cabelludo. En ocasiones inflaman los párpados por que se ubican en las pestañas

 

El piojo se transmite de cabeza a cabeza, directamente, ya que no posee alas y no vuela; si se comparten objetos como peines, cepillos, gorras, sombreros, bufandas, o cojines y almohadas, los piojos pueden usar estos para llegar a otras cabezas, y expandir su acción. Por esta razón, se extienden tan fácilmente entre los miembros de una familia o en los guarderías, jardines y colegios.  Los piojos de la cabeza, producen piquiña, que lleva a rascado; este rascado produce lesiones que se pueden infectar.

 

Algunas buenas medidas para disminuir la probabilidad de contagiarse de piojos, podrían ser: mantener el pelo corto y si es una niña el pelo recogido con una banda; revisar la cabeza de los niños con alguna regularidad, en busca de liendras y piojos;  si se encuentran se eliminan, uno a uno; el proceso final de peinado con vinagre, puede ayudar a desprender las liendras o huevos;  si se detectan rápidamente se evita la extensión;  y como se mencionó evitar en lo posible compartir peines, cepillos, gorras, sombreros y otras prendas de vestir que no se deben intercambiar entre los niños y niñas.

 

El paso más importante en el tratamiento de los piojos es tratar a la persona y a sus familiares y los convivientes o compañeros de escuela, jardín o guardería; es importante hacerlo simultáneamente, para que se reduzca la cantidad de piojos disponibles en el ambiente; Si unos lo hacen y otros no, el contagio sucede de nuevo.

 

Lo ideal es una consulta médica para valorar el estado de salud y las condiciones del cuero cabelludo. Existen tratamientos orales y con Shampoo medicados que deben ser definidos por el médico. En Colombia, las EPS son las encargadas de entregar el producto para matar los piojos, aun cuando este también se pude conseguir en las farmacias regulares. Los productos matan el piojo, pero no destruyen los huevos, por lo cual es necesario repetir el tratamiento, unos 8 días después.

 

En ocasiones se puede hacer un lavado de ropas de cama, bufandas gorras y sombreros con agua caliente, siempre teniendo la precaución del manejo de líquidos calientes dentro del hogar; es preferible tener algunos piojos, que un niño quemado por agua caliente.  Solo 5 minutos de exposición de la ropa a agua caliente de 55 grados es suficiente para matar liendras y huevos. No es necesario entonces “hervir” la ropa.   Nunca debemos usar  insecticidas caseros sobre la cabeza, estos son tóxicos ya que se absorben por la piel o el cuero cabelludo. Tampoco es necesario tusar a los niños y niñas.

 

Con los niños y niñas, siempre la revisión y despioje por parte de los padres debe ser un procedimiento con cariño, sin hacer sentir mal al menor, porque realmente él no tiene la culpa; nadie tiene la culpa, solo que el insecto es astuto;  pero con las medidas de prevención y cuidado esto se puede controlar. La presencia de piojos no significa falta de higiene o desaseo; el insecto es hábil para pasar de cabeza en cabeza, sea cual sea la condición social.

Atentamente

Hector William Restrepo Osorio